Juegue como los Profesionales

Tenis ha sido considerado por mucho tiempo un juego dificil de aprender. Uno tiene que aprender a cómo colocar el cuerpo, los pies, la distribución de peso, la raqueta bien atrás, y varios otros detalles.

Esto es una falsedad, cultivada desde principios de siglo, y todavía muy divulgada por el mundo entero.

La verdad es que el tenis es un juego sencillo y fácil de aprender.

Nada más tiene uno que observar a los campeones de hoy día para ver que juegan con soltura, fluidez y naturalidad.

Por supuesto que a tal nivel alto hay un gran esfuerzo ambos para llegar a las pelotas lejanas y para dar velocidad a los tiros.

Pero toda la concentración de estos campeones está en encontrar bien la pelota y jugarla con la raqueta como si lo hicieran con la mano.

Al más alto nivel, los jugadores no se preocupan en absoluto de la posición del cuerpo, y sólo lo usan instintivamente para ayudar los golpes, sea parados en un lugar de la cancha o a la carrera.

Todo esto se puede aprender facilmente si uno lo hace desde el principio, jugando la pelota mientras camina hacia adelante, hacia atrás, y hacia los lados, sin poner atención en los pies, como si uno anduviera por el parque o la cocina. Esto enseña a tener una independencia total de los brazos con respecto al resto del cuerpo.

Lamentablemente, en general se enseña lo contrario, poner el pié aquí para hacer esto, ponerlo acá para hacer esto otro.

Ya en 1968, y especialmente en 1973, cuando fuí entrenador nacional y capitan del equipo juvenil de España, rompí por completo con esa tradición y aconsejé que uno enfocara solamente en la vista y las manos, y en rodar la pelota con mucho topspin para adquirir control. Esas enseñanzas son la base del gran éxito de tantos españoles hoy día a nivel internacional.

En 1982 desarrollamos un programa similar en Florianópolis, Brasil, junto con Carlos Alves. En ese programa se crió y nació el tenis de Gustavo Kuerten, sorprendente ganador en 1997 del abierto de Francia.

Un estudio reciente corroboró esto también en otros deportes: se encontró que Michael Jordan, quizá el mejor atleta del mundo, concentra toda su atención durante las jugadas arriba de la cintura.

En resumen, no sólo en tenis pero en todos los deportes en que se necesita coordinación de ojo·mano y hay que correr, la forma de mejorar, de superarse, es enfocar sólo en esto y dejar el resto del cuerpo acomodarse en la forma más confortable para la situación en una forma instintiva. De esta forma no hay interferencia mental con lo que siente la persona y con el balance y movimientos que aprendió de forma instintiva cuando tenía, por ejemplo, de uno a tres años de edad.

Volviendo a la consideración de que el tenis es simple y fácil de aprender, imagínese, al empezar su carrera, jugando a poca velocidad, sin raqueta y sólo con la mano. Insista en empujar la pelota, en vez de pegarle, bastante alta para que pase por arriba de la red. O pruebe, para ver la diferencia, hacer lo mismo mientras piensa en unas diez cosas distintas.

Los profesionales, si se fijan con cuidado, más que pegarle a la pelota la empujan a gran velocidad, acelerando con ella dentro de la raqueta.

Pero esto es materia para una próxima columna.

Un saludo cordial, y hasta la próxima semana.


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   - page last modified 03/13/2002